LA VIDA FAMILIAR DEL LINCE

 

Como sabemos, el lince es un animal poco sociable. Durante el día dedica parte de su tiempo a delimitar su territorio para exponer a otros individuos que goza de buena salud para la defensa del mismo.

Los contactos entre ellos, se dan en momentos puntuales como en la época de celo, donde es común ver machos con hembras en el mismo territorio.

Realmente esto ocurre en la mayoría de los casos, pero hemos podemos observar que al menos en el territorio de Doñana, se puede dar casos en el que los individuos emparentados se reúnan para pasar horas juntos e incluso días, sin estar época de celo.

Foto: Joaquín Gutiérrez Acha

¿Cómo sabe si viene a luchar por el territorio o de buena fe?

Los linces que se aproximan a un territorio q no es suyo le muestra sumisión al dominante. Entre estas muestras está agacharse, mostrar genitales he incluso poner boca arriba.

Podemos decir que ser solitario no excluye el tener vínculos con algún que otro individuo de la misma especie.

El lince, como el caso de otros mamíferos, intenta tener el máximo números de hembras para su apareamiento, de esa forma se asegura  su descendencia. Sin embargo, debido al declive que ha sufrido durante tantos años, se ha visto una tendencia a cortejar sólo una hembra para tener la seguridad que la conquista le sale bien. Por ellos en comunidades pequeñas se tiende a una monogamia.

Foto: Joaquín Gutiérrez Acha

No es hasta las noches frías de Diciembre, cuando comienza la humedad en el bosque mediterráneo y las lluvias del invierno, las hojas de lentiscos que se mueven y gotas que caen de encuentros amorosos discretos entre linces cercanos.

El encuentro no acaba aquí, por la mañana se puede ver a esta pareja lamiéndose, darse topetazos suaves con la cabeza e incluso tomando el sol juntos.

Este momento amoroso puede continuar unos 2 o 3 días entre idas y venidas hasta que a la hembra se le pasa el celo y es entonces cuando retoma su vida solitaria. Tras estos encuentros espera estar preñada, pero si no fuera así a los pocos días entraría en celo de nuevo y de forma continua, por eso, a veces, es posible ver crías de lince en épocas veraniegas e incluso en otoño.

Se ha descubierto también que la hembra puede creer que está preñada e incluso tener un parto sicológico.

Todas las hembras no paren todos los años, existen hembras  continuas, las cuales tienen partos regularmente y las hembras discontinuas, paren todos los años. Aún no se ha descubierto su por qué.

Una vez preñada, la gestación durará unos dos meses. Durante este tiempo, la mamá buscará un lugar tranquilo paratraer al mundo sus pequeños linces.

 

  • Bibliografía:
    • Antonio Sabater : El lince Ibérico
    • Gabriel LLorens Folgrado: Observaciones de campo del lince ibérico.
    • https://www.ellinceiberico.com
    • http://www.iberlince.eu
    • https://www.lynxexsitu.es/