Aves Invernantes

¿Sabéis que muchas especies de aves vienen sólo durante la época fría para pasar inviernos más suaves en Doñana?

Mientras realizamos nuestras visitas en vehículos 4 x 4 en el entono de Doñana, podemos disfrutar de la visita de “Las aves de Invierno” o “Aves Invernantes” que llegan
avisándonos con sus hermosos cantares y con una maravillosa formación en V a nuestros increíbles parajes e indicando así que la estación de invierno se acerca. Esta visita estacional ocurre todos los años durante el periodo que va desde el 15 de noviembre hasta el 15 de febrero, una vez transcurrido este tiempo, muchas de estas aves invernantes marchan dirigiéndose a sus hábitats naturales o continuando sus rutas migratorias hasta sus zonas de cría, haciéndonos saber que la primavera llega y por lo tanto, hasta el siguiente año no podremos volver a disfrutar de ellas. Un total de 234 especies visitan nuestros ecosistemas durante estas épocas frías y lluviosas. Especies como la Grulla común (Grus grus), Ánsar común o Ganso común (Anser anser), Avefría común (Vanellus vanellus) procedentes del centro y norte de Europa, deciden bajar a latitudes más meridionales donde encuentran mejores condiciones de vida, temperaturas más suaves y alimento. Aves de paso como Collalba gris (Oenanthe oenanthe), Tarabilla norteña (Saxicola rubetra), Curruca carrasquera (Sylvia cantillans) también podremos observarlas en nuestros fantásticos entornos durante esta época. Además, también se pueden observar otras especies de aves acuáticas como Pato cuchara común (Anas clypeata), Pato colorado (Netta rufina), Garceta grande (Egretta alba) y gran cantidad de Flamenco común (Phoenicopterus roseus), Ánade rabudo (Anas acuta), Espátula común (Platalea leucorodia), etc.

Fig. 1: Grulla común (Grus grus) en vuelo
Fig. 1: Grulla común (Grus grus) en vuelo
Fig. 2: Ánsar común (Anser anser) en vuelo.
Fig. 2: Ánsar común (Anser anser) en vuelo.

Las aves que emigran a la Península Ibérica suelen tener dos lugares de origen: o bien las islas del norte o bien el centro continental. Las primeras han de ser forzosamente de complexión robusta y son hábiles voladoras, pues vienen de tierras lejanas como Noruega —4000 kilómetros— o la zona de Nova Zemlya, en Rusia —4500 kilómetros—, y en su mayoría son gansos, ánades o aves marinas que pueden descansar posándose en el agua.

Estas especies siguen una rutina diaria muy marcada: reposo nocturno en dormideros comunales y dispersión durante las horas de luz por las áreas de alimentación próxima, y por lo general, en estos casos la mayoría de los dormideros se encuentran asociados a humedales como nuestras bellas marismas (Alonso y Alonso, 1986, 1996; Fernández-Cruz y Farinha, 1992; Sarasa et al., 1993, Garrido et al., 2012).

Nuestro entorno es la zona con mayor biodiversidad de especies de aves y sirve como refugio para muchas especies de aves de Europa y de África resultando un privilegio, lo que supone un gran compromiso en la conservación y protección de sus ecosistemas.

¡ Saludos doñaneros!

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